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27/09/06
DÉMOSLE UNA OPORTUNIDAD A NUESTROS NIÑOS
En los últimos actos de guerra de la crisis del Medio Oriente han sido numerosas las victimas provenientes de la población civil. Gente que no tenía nada que hacer, directamente, con el conflicto, pero con la única desgracia de vivir en la zona del problema.
Desde el inicio de la campaña militar de la Adm. Bush, la llamada “Guerra Contra el Terrorismo”, hasta el presente ha tenido como bajas fatales a mas de 150,000 personas, incluyendo a todos los caídos y no como la discriminadora y vergonzosa estadística de la Casa Blanca lo hace al considerar victimas sólo a quienes considera sus ciudadanos.
Veamos que nos dicen las cifras de esta Campaña Militar:
*El ataque terrorista contra las Torres Gemelas, el 11 de septiembre del 2001, causó la muerte de 2,973 ciudadanos Americanos... La respuesta de la Adm. Bush a tal acto ha ocasionado la muerte de 3,000 soldados de la coalición, entre ellos 2,700 Americanos.
*A la fecha, la Campaña Militar “Guerra contra el Terrorismo” de Bush, ha causado aproximadamente 150,000 de victimas fatales en la zona del conflicto, desde Palestina hasta Afganistán, entre ellas a mas de 140,000 civiles árabes o musulmanes.
¿Pero que nos dicen las cifras? Bueno... Eso depende de quien las interprete.
“Si comparamos los 3,000 muertos de un bando contra los 150,000 del otro, entonces diremos que el bando de menos bajas está ganando la guerra”... Claro que éste es el típico raciocinio del genocida. Y justamente son George W. Bush y su sequito los que no se cansan de proclamar “Misión Cumplida”, “América y el mundo está mas seguro hoy que antes de 11 de Septiembre”, “El pueblo de Irak tiene ahora el poder en sus manos y por lo tanto su destino...” etc., etc., tratando de convencerse a si mismo, o engañar a su pueblo, de que están ganando la guerra. Justamente cuando todo indica que nadie “ganará” este conflicto sino todo lo contrario, que sólo se ira acumulando mas y mas victimas.
Pero si analizamos las cifras, con el simple sentido común, veremos que:
Primero: Como dije, por sentido común, jamás iniciaríamos una campaña militar en donde vamos perder mas de lo que queremos reivindicar. Lo que indica que la Adm. Bush y el Pentagono no tenían un plan de retirada al iniciar la invasión a Irak, o tenían las intenciones de no hacerlo en un corto plazo, y éste no podía hacerlo publico, ni siquiera al Congreso. Decisión que implicaría mas bajas en su propio ejercito comparada con las victimas de las Torres Gemelas. Lo que nos indica que el real motivo no fue, ni el castigo por las victimas sufridas, ni la seguridad del mundo, sino otro. Pero, si el pueblo americano lamenta sus casi 3,000 jóvenes soldados muertos en acción, y el Medio Este a sus casi 140,000 civiles asesinados, entonces ¿Cuál es la razón de esta Guerra?.
Ningún líder político nos dirá la verdad de sus errores, menos aun un genocida. Pero la verdad es evidente por si sola:
“El mundo se debate en una aguda crisis de enfrentamiento político religioso en términos militares, aunque en el trasfondo de ésta yace el apetito voraz de quienes arriesgan la existencia del genero humano y su única habita, la tierra, por un puñado de dólares. Es increíble que en medio de esta crisis, cuando el precio de petróleo a alcanzado niveles nunca antes imaginados y todos estemos pagando las consecuencias, las empresas petrolíferas del Gigante del Norte, entre ellas la EXXON Movil Corp, la mas grande compañía de petróleo en el mundo, estén rompiendo récord de ganancias, también nunca antes imaginados, de 35 Billones de dólares en el 2005... Será acaso pura casualidad que quienes han invadido Irak, y amenazan con hacerlo en Irán, ambos con los mayores recursos petrolíferos, sean los mismos socios de la EXXON? Acaso pecamos de suspicacia cuando observamos que, tan pronto los magnates del petróleo colocaron en la Administración de la Casa Blanca a un conocido escaso mental estalló una guerra en donde el petróleo es el botín?”....
cita extraída del Blog: http://laguerrasanta.space.live.com
Segundo: Lo que nos dice además la abrumadora diferencia de victimas fatales es que quienes iniciaron el conflicto, invadiendo a una nación que no los había atacado, sienten un profundo desprecio por la vida de los árabes y musulmanes, sino por su propia gente y del mundo entero. Las cifras del numero de victimas son elocuentes, y las acciones de quienes tienen el poder de terminar esta guerra también. Pero, lo que no es muy evidente es la cantidad de niños que han muerto en esta “Guerra contra el Terrorismo” de la Adm. Bush. Victimas que jamás eligieron estar en un bando u otro, sino crecer a lado de sus padres para morir en sus casas, escuelas, supermercados o en la calle, mientras dormían, jugaban, estudiaban o simplemente iban de la mano de sus familiares por las calles. Ya van mas de 60,000 niños muertos... ¿Cuántos más deben morir?
A todos ellos va dedicado esta exposición de fotos, que valen por un millón de palabras, con el único objetivo de motivar nuestra conciencia por la búsqueda de un mundo mejor... Creo firmemente en el poder mental, creo firmemente en la conciencia, creo en el poder de la Opinión Mundial, y tengo la plena seguridad de que juntos podemos mover montañas... Si realmente queremos. Démosle una oportunidad a la Paz... Démosle una oportunidad a la Vida... Démosla una oportunidad a nuestros Niños.
Visitar: http://laguerrasanta.spaces.live.com para apreciar la exposición de fotos y música.
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21/09/06
A VICTOR JARA
Mi pasión por el rock había hecho que dejara de lado canciones que no pertenecían a ese genero. Pero aun así la ola de “La música Protesta” logró hacerse un espacio. Fue así que escuche y conocí a excelentes cantautores e interpretes de la música testimonial, como Atahualpa Yupanqui, Horacio Huaraní, Soledad Bravo, Mercedes Sosa, Alfredo Zitarrosas, entre muchos, y en especial al extraordinario Víctor Jara. En mi opinión Víctor Jara no fue un virtuoso en la composición ni en la voz, sino en la pasión y entrega de cantar desde lo profundo de su corazón a los niños, a la vida, al amor, al pueblo... y mas aun, en la valentía de sus palabras y en la firmeza de sus actos que lo llevaron al pedestal de héroe-cantor de Latinoamérica.
Hoy, 21 de septiembre, una vez que ya pasaron las remembranzas del suceso de las Torres Gemelas, quiero destacar la figura de Víctor Jara, héroe-cantor de Latinoamérica, victima del genocida Golpe Militar liderado por Pinochet el 11 de septiembre de 1973. Quiero confesar que tengo traumáticos recuerdos de esos momento porque jamás antes había sido testigo de una implacable persecución y asesinato en masa cometidos por furibundas hordas militares y paramilitares... Que luego se supo que fueron planeadas y financiadas con anterioridad por la CIA, la derecha y centro Chilena y sus generales militares. En ese golpe fascista murieron miles de pobres e intelectuales de la clase media cuyo único delito fue querer convertir un sueño, de un mundo mejor, en realidad; y con ellos murió su Presidente, Salvador Allende, sin claudicar al voto popular recibido.
También vi otros golpes militares, en el Perú y América Latina, por la TV y diarios, en donde un soldado de una patada en el poto mandaba al presidente al exilio dorado del extranjero.
Pero, ahora, al querer homenajear a Víctor Jara me faltaban palabras y los ojos se me nublaban de la emoción sentida. Así que preferí buscar un buen articulo en Internet, y encontré uno excelente, y dice así: Link... http://correosemanal.blogspot.com/
Testimonio sobre el asesinato de Víctor Jara
'¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!
“¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!”. Gritó el oficial apuntando con su dedo a Víctor Jara, quien junto a unos 600 profesores y estudiantes de la UTE ingresábamos prisioneros con las manos en la nuca y a punta de bayonetas y culatazos al Estadio Chile, la tarde del miércoles 12 de septiembre de 1973. Era el día siguiente del golpe fascista. El día antes, el 11, Víctor debía cantar en el acto que se realizaría en la UTE, donde nuestro rector Enrique Kirberg recibiría al presidente Allende, quien anunciaría el llamado a plebiscito al pueblo de Chile. Sin embargo, la voz de Allende fue apagada en La Moneda en llamas y la guitarra de Víctor quedaría allí, destrozada por la bota militar en el bombardeo de la UTE, como testimonio más de la barbarie fascista.
“¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!”. Repitió iracundo el oficial. Casco hasta los ojos, rostro pintado, metralleta al hombro, granada al pecho, pistola y corvo al cinto, balanceando su cuerpo tensado y prepotente sobre sus botas negras.
“¡A ese huevón! ¡A ése!”. El soldado lo empuja sacándolo de la fila. “¡No me lo traten como señorita, carajo!”. Ante la orden, el soldado levanta su fusil y le da un feroz culatazo en la espalda de Víctor. Víctor cae de bruces, casi a los pies del oficial.
“¡Che, tu madre! Vos sos el Víctor Jara huevón. El cantor marxista ¡El cantor de pura mierda!”. Y, entonces, su bota se descarga furibunda una, dos, tres, 10 veces en el cuerpo, en el rostro de Víctor, quien trata de protegerse la cara con sus manos (ese rostro que cada vez que lo levanta esboza esa sonrisa, que nunca lo abandonó hasta su muerte). Esa misma sonrisa grande con que cantó desde siempre al amor y a la revolución.
“Yo te enseñaré hijo de puta a cantar canciones chilenas, ¡no comunistas!”.
El golpe de una bota sobre un cuerpo indefenso no se olvida jamás. El oficial sigue implacable su castigo, enceguecido de odio, lo increpa y patea. La bota maldita se incrusta en la carne del cantor. Nosotros, apuntados por los fusiles contemplamos con horror la tortura de nuestro querido trovador y pese a la orden de avanzar nos quedamos transidos frente al horror. Víctor yace en el suelo. Y no se queja. Ni pide clemencia. Sólo mira con su rostro campesino al torturador fascista. Este se desespera. Y de improviso desenfunda su pistola y pensamos con pavor que la descerrajará sobre Víctor. Pero, ahora le golpea con el cañón del arma, una y otra vez. Grita e increpa. Es histeria fascista. Y, entonces, la sangre de Víctor comienza a empaparle su pelo, a cubrirle su frente, sus ojos. Y la expresión de su rostro ensangrentado se nos quedaría grabada para siempre en nuestras retinas.
El oficial se cansa y de pronto detiene sus golpes. Mira a su alrededor y advierte los cientos de ojos testigos que en una larga hilera lo observan con espanto y con ira. Entonces, se descompone y vocifera.
“¿Qué pasa huevones? ¡Que avancen estas mierdas¡ Y a este cabrón' se dirige a un soldado, “me lo pones en ese pasillo y al menor movimiento, lo matas! ¿Entendiste? ¡Carajo!
El Estadio Chile se iba llenando rápidamente con prisioneros políticos. Primero, 2 mil, luego seríamos más de 5 mil. Trabajadores heridos, ensangrentados, descalzos, con su ropa hecha jirones, bestialmente golpeados y humillados. El golpe fascista tuvo allí, como en todas partes, una bestialidad jamás vista. Las voces de los oficiales azuzando a los soldados a golpear, a patear, a humillar esta “escoria humana”, a la “cloaca marxista”, como lo espetan.
Hasta hoy día la gente nos pregunta si los miles de prisioneros del estadio presenciaron estas torturas de Víctor y la respuesta es que sólo unos pocos, sus compañeros de la UTE y los más cercanos, ya que el destino y la vida de cada uno estaba en juego y, además, el Estadio Chile era un multiescenario del horror, de la bestialidad más despiadada.
Allí arriba un oficial le cortaba la oreja con su corvo a un estudiante peruano, acusándolo por su piel morena de ser cubano. Allá, un niño de unos 12 años, de repente se levanta de su asiento y llamando a su padre corre enloquecido entre los prisioneros y un soldado le descarga su ametralladora. De pronto un soldado tropieza en las graderías con el pie de un obrero viejo y El príncipe, que así se hacía llamar uno de los oficiales a cargo, desde lo alto de los reflectores que nos enceguecían, le ordena que le golpee y el soldado toma el fusil por su cañón y quiebra su culata en la cabeza del trabajador, que se desangra hasta morir. Un grito de espanto nos sobrecoge. Desde lo alto de la gradería, un trabajador enloquecido se lanza al vacío al grito de ¡Viva Allende! y su cuerpo estalla en sangre en la cancha del estadio. Enceguecidos por los reflectores y bajo los cañones de las ametralladoras, llamadas “las sierras de Hitler”, siguen llegando nuevos prisioneros.
Víctor, herido, ensangrentado, permanece bajo custodia en uno de los pasillos del Estadio Chile. Sentado en el suelo de cemento, con prohibición de moverse. Desde ese lugar, contempla el horror del fascismo. Allí, en ese mismo estadio que lo aclamó en una noche del año 69 cuando gana el Primer Festival de la Nueva Canción Chilena, con su Plegaria de un labrador:
Levántate
Y mírate las manos
Para crecer, estréchala a tu hermano
Junto iremos unidos en la sangre
Hoy es el tiempo que puede ser mañana.
Juntos iremos unidos en la sangre
Ahora y en la horade nuestra muerte, amen.
Allí es obligado a permanecer la noche del miércoles 12 y parte del jueves 13, sin ingerir alimento alguno, ni siquiera agua. Víctor tiene varias costillas rotas, uno de sus ojos casi reventado, su cabeza y rostro ensangrentados y hematomas en todo su cuerpo. Y estando allí, es exhibido como trofeo por el oficial superior y por El príncipe ante las delegaciones de oficiales de las otras ramas castrenses y cada uno de ellos hace escarnio del cantor.
La tarde del jueves se produce un revuelo en el estadio. Llegan buses de la población La Legua. Se habla de enfrentamiento. Y bajan de los buses muchos presos, heridos y también muchos muertos. A raíz de este revuelo, se olvidan un poco de Víctor. Los soldados fueron requeridos a la entrada del estadio.
Entonces, aprovechamos para arrastrar a Víctor hasta las graderías. Le damos agua. Le limpiamos el rostro. Eludiendo la vigilancia de los reflectores y las “punto 50”, nos damos a la tarea de cambiar un poco el aspecto de Víctor. Queremos disfrazar su estampa conocida. Que pase a ser uno más entre los miles. Un viejo carpintero de la UTE le regala su chaquetón azul para cubrir su camisa campesina. Con un cortauñas le cortamos un poco su pelo ensortijado. Y cuando nos ordenan confeccionar listas de los presos para el traslado al Estadio Nacional, también disfrazamos su nombre y le inscribimos con su nombre completo: Víctor Lidio Jara Martínez. Pensábamos, con angustia, que si llegábamos con Víctor al Nacional, y escapábamos de la bestialidad fascista del “Chile”, podríamos, tal vez, salvar su vida.
Un estudiante nuestro ubica a un soldado conocido, le pide algo de alimento para Víctor. El soldado se excusa, dice que no tiene, pero más tarde aparece con un huevo crudo, lo único que pudo conseguir y Víctor toma el huevo y lo perfora con un fósforo en los dos extremos y comienza a chuparlo y nos dice, recuperando un tanto su risa y su alegría, “en mi tierra de Lonquén así aprendí a comer los huevos”. Y duerme con nosotros la noche del jueves, entre el calor de sus compañeros de infortunio y, entonces, le preguntamos que haría él, un cantor popular, un artista comprometido, un militante revolucionario, ahora en dictadura y su rostro se ensombrece previendo, quizás, la muerte. Hace recuerdos de su compañera, Joan, de Amanda y Manuela, sus hijas y del presidente Allende, muerto en La Moneda, de su amado pueblo, de su partido, de nuestro rector y de sus compañeros artistas. Su humanidad se desborda aquella fría noche de septiembre.
El viernes 14 estamos listos para partir al Nacional. Los fascistas parecen haberse olvidado de Víctor. Nos hacen formar para subir a unos buses, manos en alto y saltando. Y las bayonetas clavándonos. En el último minuto, una balacera nos vuelve a las graderías.
Fatídico 15-IX-73
Y llegamos al fatídico sábado 15 de septiembre de 1973. Cerca del mediodía tenemos noticias que saldrán en libertad algunos compañeros de la UTE. Frenéticos empezamos a escribirles a nuestras esposas, a nuestras madres, diciéndoles solamente que estábamos vivos. Víctor sentado entre nosotros me pide lápiz y papel. Yo le alcanzo esta libreta, cuyas tapas aún conservo. Y Víctor comienza a escribir, pensamos en una carta a Joan su compañera. Y escribe, escribe, con el apremio del presentimiento. De improviso, dos soldados lo toman y lo arrastran violentamente hasta un sector alto del estadio, donde se ubica un palco, gradería norte. El oficial llamado El príncipe tenía visitas, oficiales de la Marina. Y desde lejos vemos como uno de ellos comienza a insultar a Víctor, le grita histérico y le da golpes de puño. La tranquilidad que emana de los ojos de Víctor descompone a sus cancerberos. Los soldados reciben orden de golpearlo y comienzan con furia a descargar las culatas de sus fusiles en el cuerpo de Víctor. Dos veces alcanza a levantarse Víctor, herido, ensangrentado. Luego no vuelve a levantarse. Es la última vez que vemos con vida a nuestro querido trovador. Sus ojos se posan por última vez, sobre sus hermanos, su pueblo mancillado.
Aquella noche nos trasladan al Estadio Nacional y al salir al foyer del Estadio Chile vemos un espectáculo dantesco. Treinta o cuarenta cuerpos sin vida están botados allí y entre ellos, junto a Litre Quiroga, director de Prisiones del Gobierno Popular, también asesinado, el cuerpo inerte y el pecho perforado a balazos de nuestro querido Víctor Jara. 42 balas. La brutalidad fascista había concluido su criminal faena. Era la noche del sábado 15 de septiembre. Al día siguiente su cadáver ensangrentado, junto a otros, sería arrojado cerca del Cementerio Metropolitano.
Esa noche, entre golpes y culatazos ingresamos prisioneros al Estadio Nacional. Y nuestras lágrimas de hombres quedaron en reguero, recordando tu canto y tu voz, amado Víctor, Víctor del pueblo:
Yo no canto por cantar
Ni por tener buena voz
Canto porque la guitarra
Tiene sentido y razón.
Que no es guitarra de ricos
Ni cosa que se parezca
Mi canto es de los andamios
Para alcanzar las estrellas
Esa misma noche, ya en el Nacional, lleno de prisioneros, al buscar una hoja para escribir, me encontré en mi libreta, no con una carta, sino con los últimos versos de Víctor, que escribió unas horas antes de morir y que el mismo tituló Estadio Chile, conteniendo todo el horror y el espanto de aquellas horas. Inmediatamente acordamos guardar este poema. Un zapatero abrió la suela de mi zapato y allí escondimos las dos hojas del poema. Antes, yo hice dos copias de él, y junto al exsenador Ernesto Araneda, también preso, se las entregamos a un estudiante y a un médico que saldrían en libertad.
Sin embargo, el joven es revisado por los militares en la puerta de salida y le descubren los versos de Víctor. Lo regresan y bajo tortura obtienen el origen del poema. Llegan a mí y me llevan al Velódromo, transformado en recinto de torturas e interrogatorios.
Me entregan a la FACh y tan pronto me arrojan de un culatazo a la pieza de tortura, el oficial me ordena sacarme el zapato donde oculto los versos. “¡Ese zapato, cabrón!”. Grita furibundo. Su brutalidad se me viene encima. Golpea el zapato hasta hacer salir las hojas escritas. Mi suerte estaba echada. Y comienzan las torturas, patadas, culatazos y la corriente horadando las entrañas, torturas destinadas a saber si existían más copias del poema. Y ¿por qué a los fascistas les interesaba el poema? Porque a cinco días del golpe fascista en Chile, el mundo entero, estremecido, alzaba su voz levantando las figuras y los nombres señeros de Salvador Allende y Víctor Jara y, en consecuencia, sus versos de denuncia, escritos antes del asesinato, había que sepultarlos.
Pero quedaba otra copia con los versos de Víctor, que esa noche debía salir del estadio.
Entonces, se trataba de aguantar el dolor de la tortura. De la sangre. Yo sabía que cada minuto que soportara las flagelaciones en mi cuerpo, era el tiempo necesario para que el poema de Víctor atravesara las barreras del fascismo. Y, con orgullo debo decir que los torturadores no lograron lo que querían. Y una de las copias atravesó las alambradas y voló a la libertad y aquí están algunos versos de Víctor, de su último poema, Estadio Chile:
Somos cinco mil
En esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿Cuántos seremos en total en las ciudades y en todo el país?
¡Cuanta humanidad,
hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura!
Somos diez mil manos menos que no producen
¿Cuántos somos en toda la Patria?
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas
Así golpeará nuestro puño nuevamente.
Estos versos recorrieron todo el planeta. Y las canciones de Víctor, de amor y rebeldía, de denuncia y compromiso, siguen conquistando a los jóvenes de todos los rincones de la Tierra.
El oficial fascista que ordenó acribillarlo debió quedar contento con su crimen, pensando que había silenciado la voz del cantor, sin saber que hay poetas y cantores como Víctor Jara que no mueren, que mueren para vivir, y que su voz y su canto seguirán vivos para siempre en el corazón de los pueblos.Visitar: http://laguerrasanta.spaces.live.com para apreciar la musica y fotos que acompañan a la nota.
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12/09/06
11 DE SEPTIEMBRE...
No hay mucho que decir, en palabras sino en números, acerca de la política de la Administración Bush después del 11 de Septiembre. En repetidos discursos el mandatario del país mas poderosos del mundo a afirmado el éxito de su llamada “Guerra Contra el Terrorismo” sin embargo la guerra de agresión continua. La aviación americana sigue bombardeando pueblos de Afganistán, y en Irak el ejercito invasor sigue masacrando civiles sin poder detener la ola de bombas terroristas en contra de su presencia.
La cifra de muertos y heridos desde la crisis originada después del 11 de Septiembre no es un secreto para nadie y puede ser verificada en los datos proporcionados por los informes de guerra de los principales diarios del mundo.
El fatídico 11 de Septiembre, día del ataque a las Torres gemelas por comandos terroristas perteneciente a Alkaeda, murieron 2,973 personas y causó mas de 5,000 heridos. Por supuesto que la responsabilidad de semejante magnicidio recae directamente en el líder de la organización Osama Bin Laden. Organización que afirma estar librando una Guerra Santa en contra su diabólico enemigo.
La respuesta de dio la Administración Bush fue brutal y en contra de todas las normas de los Derechos Humanos e Internacionales... llegando al genocidio. Allí murieron cerca de 300 soldados americanos bombardeando y arrasando los pueblos de aquel empobrecido país ocasionando la muerte de mas de 5,000 civiles.
Pero no satisfecho de tal aberrante acto la irracional mente de Bush en su lucha contra el “Eje del Mal” abrió otro frente de guerra invadiendo otro país del Medio-Este, Irak. Con una escandalosa mentira como excusa, de que Irak poseía armas de destrucción masiva y planeaba destruir el mundo, la Administración Bush comprometió a varios países en su aventura neocolonial e invadió Irak. A la fecha, 11 de septiembre de 2006, en Irak han muerto mas de 2,700 soldados americanos y mas de 100,000 Irakies civiles. Por supuesto que la responsabilidad de semejante magnicidio recae directamente en el líder de la Administración Americana, George W. Bush. Desde esta perspectiva podemos comprender el porqué la Casa Blanca se negó a firmar el tratado del Tribunal Internacional para juzgar los casos de Genocidios de Guerra. Claro que George W. Bush es sólo la punta del iceberg genocida del Pentágono, los Amos del Petróleo y los Mercaderes de la Guerra... Sólo así podemos entender la necesidad del fraude lectoral del 2,000 y la imposición de un escaso mental como líder del país mas poderoso del mundo. Pero, ¿Acaso pudo ser de otra manera la historia escrita? Sí. Sin duda... Si Al Gore, un demócrata, hubiera sido presidente.
Bill Clinton antes de terminar el milenio 2,000 firmó, como presidente de los EE.UU, su adhesión a la Corte Internacional para juzgar los casos de Genocidios y Crímenes de Guerra. Además, firmó el acuerdo del Control de Armas Nucleares y de Destrucción Masiva. Acuerdos que luego la mayoría Republicana del Congreso anuló, preparando el advenimiento del títere del clan Bush... Visto desde esta perspectiva se podría afirmar que el fraude electoral estaba ya en marcha. Definitivamente el Demócrata Al Gore ganó las elecciones, pero el oscuro recuento de votos en el Estado de Florida, en donde otro Bush gobernaba, le dio al inepto la insólita victoria “del que pierde gana”. Pero, ¿Acaso pudo ser de otra manera la historia escrita? Volvemos a preguntarnos... Y nuestra respuesta ya no puede ser tan categórica. De aquí nacen las teorías conspirativas acerca de atentado del 11 de Septiembre del 2,001 en donde Osama Bin Laden es sólo una pieza del juego de ajedrez de la CIA.
¿Pero a donde apunta todos estos hechos anecdóticos? ¿O es que acaso el mundo esta dividido como la retardada mente de George W. Bush lo plantea: entre buenos y malos? No, ni creo que sanamente Bush lo crea así.
Lo que estamos viviendo hoy es la guerra de un sector del Imperialismo Norteamericano por el control absoluto del una fuente de energía estratégica en inminente agotamiento: El Petróleo. Materia energética que encuentra al mundo industrial incapaz aun para un recambio con otra fuente a pesar de los avances tecnológicos logrados. En medio de esta guerra de rapiña los halcones del Pentágono y la Casa Blanca buscan además consolidarse como superpotencia militar y económica en un mundo globalizado en donde las fronteras de los países irán desapareciendo paulatinamente. Europa ya encontró su camino al futuro con una sola nota desafinada en el concierto de la unidad: la Inglaterra de Tony Blair. China ya se perfila como el eje del mercado asiático. África sin petróleo que ofrecer y debido a su atraso esta abandonada a su suerte. Rusia aun no establece su dominio en la zona y juega la carta del independiente recostándose casi siempre en Europa... Y América latina aun sigue menospreciada a su calidad de patio trasero de los EE.UU. a pesar de los esfuerzos de Venezuela, Brasil y argentina de crear un mercado propio que negocie en mejores condiciones con el amo... Y de la pequeña Cuba diciéndole NO al gendarme del Norte.
En este 11 de Septiembre, dejemos tranquilos a los caídos y mártires de aquel horrible hecho y veamos quienes están usando aquel magnicidio para traer mayor muerte y destrucción a cambio de unos cuantos miles de billones de dólares mas para su bolsa debido al alza del precio del petróleo y el negocio de la guerra.
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04/09/06
LA GUERRA SANTA
“...El ataque terrorista del 11 de septiembre mostró a sus autores, de manera muy nítida, como fanáticos criminales dementes, y como consecuencia nunca antes hubo un consenso tan grande y unánime en contra de tales actos y de las organizaciones que las realizaban o respaldaban. Sin embargo la respuesta que darían los halcones de la CIA y el Pentágono, a través de la Casa Blanca, destruiría toda esa solidaridad internacional ganada, y un año mas tarde se verían enfrentados a la comunidad internacional, a las Naciones Unidas, a la Unión Europea, y a la razón humana... y se lanzarían a la temida y anunciada guerra de rapiña... Ahora si, la receta del neocolonialismo estaba completa... Ahora si, se entendía el porqué de la desesperación de los magnates del petróleo y los halcones del imperialismo en tener a un escaso mental en la Casa Blanca, así sea a través de un oscuro resultado electoral... Y de esta manera, quedaron expuestos en su real dimensión como depredadores del genero humano...”
“La Guerra Santa”
La Guerra Santa
Es una apasionante novela basada en hechos y personajes de la actual crisis internacional, en el que el autor recrea, con leguaje sencillo y técnica narrativa simple, el traumático conflicto entre las pasiones políticas y el extremismo religioso.
El estilo surrealista vuelve a surgir en la narrativa del autor de una manera natural, aunque a diferencia de su novela anterior, “Te Veré en Sueños”, ésta se desarrolla en una temática absolutamente diferente entrando en el pantanoso tema de la lucha contra el terrorismo, que muchos evitan por ser considerada controvertida y conflictiva.
Sin lugar a dudas, el lenguaje narrativo usado por el autor dista mucho en ser imparcial, al contrario, hace que aquel omnipotente e invisible narrador asuma una posición y despotrique en contra de aquellos a quienes considera enemigos de la humanidad, pisando incluso los limites de lo panfletario. Sin embargo, la secuencia narrativa y el lenguaje envolvente de la novela cautivan al lector en una vorágine de hechos que lo llevan de la ficción a lo real, y viceversa.
Sí, la novela lo hará reír, llorar, meditar y quizás odiarla; pero de seguro lo conmoverá... Para tener una idea mas cercana de la novela ver presentación fotográfica en:
http://laguerrasanta.spaces.live.com.
Nota: “La Guerra Santa” está al alcance de los lectores en las librerías del Sur de California-USA y en Lima-Perú. Y ahora en el economico formato del EBook. Si desea adquirir la novela a través de Internet enviar Email a: miguelbranez@hotmail.com para mas detalles.
PROLOGO
Michaelangelo Barnez nos entrega su segunda novela, que al igual que la primera, también trata acerca del amor, ya no a una mujer, sino que deslumbra en sus palabras un inmenso cariño a plenitud hacia la humanidad, y una gran preocupación por su destino.
En esta novela, “La Guerra Santa”, el autor demuestra ser un hombre de mundo, no por el apego a los placeres mundanos, sino porque lo conoce muy bien, al cual ama y defiende apasionadamente, e intenta protegerlo desenmascarando a sus enemigos. Y es que el mundo para el autor es la inmensa humanidad, la naturaleza, el hábitat del hombre... la vida misma.
Michaelangelo Barnez nos entrega, prolífico y cuidadoso, una historia contada en un lenguaje directo pero apasionado, descriptivo y minucioso, reflejando con palabras hechos que muerden y queman nuestra conciencia, coordinando con laboriosidad el manejo de los vasos comunicantes del tiempo y los espacios, con exactitud de relojería y detallismo de artista.
El argumento de la novela surge de la palpitante actualidad, de las tragedias que vivimos todos los días, en la cual su frondosa imaginación le da un curso novelesco. No es una obra fantasiosa ni futurista, sino dramáticamente verosímil y actual; y aunque los personajes tienen nombre propio, estos son desnudados y mostrados transparentemente no sólo en acciones sino en sus motivos e intereses. La novela presenta una secuencia casi fílmicas de lo que sucede actualmente, la que termina en escenas que ojalá jamás sucedan, aunque los acontecimientos actuales nos están demostrando, en luctuosos hechos de amenazas y agresiones, que todo puede suceder.
La novela es un urgente llamado a la conciencia, apelando al profundo sentimiento de buena voluntad existente en todo ser humano, y no un mensaje de pesimismo apocalíptico e intimidación. El lenguaje y el tema siembran encargos claros en el espíritu de la gente lúcida y honesta de todas las naciones para reemplazar, ahora y no después, toda una cultura de agresión y de violencia por otra de paz y convivencia.
El autor es un hombre de dos mundos, de dos culturas. Este libro, tan necesario, se nutre de un apasionado corazón nacido y cultivado en el Perú pero con largos años también de vida cotidiana en el estado de California, por eso podemos decir que “Le conoce al monstruo las entrañas” como dijo Martí. El autor describe con gran imaginación las esferas del poder supremo del planeta, la conducta y las actitudes de quienes deberían ser engrandecidos por la gran tarea de ser gobierno y de conducir potencias decisivas, pero que tienen en sus espíritus la mezquindad del mercader y el traficante. Como decía Mac Luhan, “el planeta es una aldea global” y con el advenimiento de la globalización su cabeza hegemónica se empeñan en adueñarse del planeta a cualquier precio.
La novela delinea con meridiana claridad las grandes tareas actuales de la humanidad, que son tan elementales y posibles. Y aunque es una novela épica, por su tema y lenguaje, definitivamente esta en contra de la guerra y el guerrerismo anacrónico. Recordemos siempre que la segunda Guerra Mundial causó 55 millones de muertos y 20 millones de lisiados, pero sepamos además que provocar una tercera sería criminal, y también el genocidio de toda la raza humana y la destrucción total del ecosistema de la vida en el único hogar que tenemos... la Tierra.
Bernard Shaw decía que “el escritor que quiere ser universal debe pintar su propia aldea”, en consecuencia, el autor con lenguaje preciso y trabajado, arma una estructura novelesca que maneja el suspenso de menos a más, desnudando los oscuros rincones del aparato y los mecanismos del poder. En el autor hallamos una cultura política, unida a una gran imaginación literaria, que le permite una clara descripción de la personalidad de quienes están en función de gobierno y en ejercicio, responsable o irresponsable, del poder.
Mis años de experiencia como profesor de lengua y literatura me han enseñado que leer es construir un espíritu libre, es forjar y fortalecer aquel sentimiento innato del hombre en la búsqueda de la democracia y la libertad, porque las dictaduras solo pueden crecen, como hongos, en el oscurantismo cultural. No se lee para ser sabios, se lee para no ser esclavos ni esclavizar a nadie. La ignorancia y la desinformación hacen que nosotros mismos construyamos barrotes en nuestras mentes y propiciemos el éxito de las campañas de manipulación sico-social. Por esta razón y otras más invocamos a difundir este libro.
Tenemos aquí pues a un escritor universal a la altura de la época. Sartre afirmaba que la Literatura como arte es “la revelación del mundo y el descubrimiento de la naturaleza del hombre a los demás hombres, para que éstos asuman su responsabilidad”. Y es que la literatura de calidad se nutre de la vida misma y la ilumina.
Finalmente, “La guerra Santa” es una novela que, además de ser entretenida, es educativa porque forma y señala caminos de esperanza; Unamuno decía acerca del opresor: “pueden vencer, pero nunca convencer” y esperamos que la guerra y los mercaderes de la muerte sean algún día sólo un mal recuerdo en nuestra historia... y por fin llegara ese día en el que la humanidad garantice a los niños, por siempre, ver el límpido azul del mar y el cielo, orillado del verde de los follajes, y la fe en el hombre reflejada en sus ojos.
Eduardo Villafuerte Rojas
Prof. En la especialidad de Lengua y Literatura de
La Universidad de educación Enrique Guzmán y Valle,
“La Cantuta” Lima-Perú.
Nota: “La Guerra Santa” está al alcance de los lectores en las librerías del Sur de California-USA y en Lima-Perú. Y ahora en el economico formato del EBook. Si desea adquirir la novela a través de Internet enviar Email a: miguelbranez@hotmail.com para mas detalles.
Para tener una idea mas cercana de la novela ver presentación fotográfica en:
http://laguerrasanta.spaces.live.com
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